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Tipos de comida para gatos bebés

Tipos de comida para gatos bebés

Una alimentación completa y equilibrada es fundamental para garantizar la salud y el bienestar de nuestros pequeños felinos. ¿Acabas de adoptar un gatito y no sabes qué darle de comer? A continuación te ayudamos a escoger la mejor opción para la dieta de tu minino con esta guía sobre los diferentes tipos de comida para gatos bebés.

¿Qué le doy de comer a un gato bebé?

Si acabas de adoptar un pequeño peludo, quizás te estés preguntando: ¿qué le doy de comer a un gato bebé? Lo primero que debes saber es que, durante el primer año de vida, el tipo de comida para gatos bebés va variando en función de la etapa de crecimiento:

Hasta las 3 o 4 semanas de vida: leche materna

Para desarrollar correctamente su sistema inmunitario, la leche materna debe ser la única comida del gato bebé durante sus primeras semanas de vida. Si la madre no puede amamantar al cachorro, tendrás que darle leche maternizada con un biberón. La cantidad de leche que necesita una cría felina depende de sus semanas de vida:

  • En la semana 1 debemos administrarle 8 tomas de biberón al día, es decir, una cada 3 horas.
  • En la semana 2 bajaremos las tomas a 6, o sea, una vez cada 4 horas. A medida que introduzcamos el alimento sólido en su dieta, iremos reduciendo progresivamente las tomas de leche.

A partir de la semana 4: comida húmeda

Después de la cuarta semana, tu pequeño felino estará listo para el destete y podrá empezar a comer comida sólida. Te darás cuenta porque ya le habrán salido los dientes y empezará a morder todo lo que encuentre a su paso. Intenta ponerle un poco de comida húmeda en la boca, sin forzarlo demasiado. Al principio le costará comérsela, pero poco a poco se irá interesando más por este tipo de comida y dejará de pedir leche materna.

A partir de la semana 6: alimento seco

Cuando tu gato cumpla los dos meses, ya se habrá adaptado perfectamente a la dieta húmeda y podrás empezar a ofrecerle comida seca. Al principio es probable que tu minino acepte mejor las croquetas de pienso si las mojas con un poco de agua tibia. Aunque te recomendamos introducir la alimentación seca a partir de la sexta semana, puedes seguir dándole comida húmeda si lo prefieres. Este tipo de comida para gatos bebés proporciona los mismos beneficios que la dieta seca.

¿Cómo elegir una buena comida para gatos bebés?

Las crías felinas tienen mucha energía y crecen muy rápido durante su primer año de vida. Por eso, a partir de los 6 meses, necesitan una comida para gatos bebés que les aporte una gran cantidad de calorías y nutrientes. Una buena comida para gatos pequeños debe aportar los siguientes beneficios:

  • Desarrollo de los huesos y los músculos. Una comida para gato bebé debe incluir proteínas animales de calidad para el óptimo desarrollo de la masa muscular y minerales como el calcio y el fósforo para la formación de la estructura ósea. Evita a toda costa los piensos que contengan harinas de carne o carnes deshidratadas.
  • Cuidado de la piel y el pelo. Los ácidos grasos Omega-3, EPA y DHA ayudarán a tu pequeño minino a mantener una piel sana y un pelo fuerte y brillante.
  • Refuerzo del sistema inmunitario y las habilidades cognitivas. Los ácidos grasos fortalecen el sistema inmunitario de los felinos, fomentan el desarrollo de las habilidades cognitivas y reducen las reacciones inflamatorias.
  • Protección de la salud cardíaca y ocular. La inclusión de taurina en la comida de los gatos pequeños es fundamental para favorecer la salud cardíaca. Además, tanto la taurina como la luteína ayudarán a tu gatito a mantener una vista saludable.
  • Estimulación de la digestión. Para cuidar la salud renal y favorecer la máxima absorción de los nutrientes, la alimentación de tu cachorro debe estar formulada a base de ingredientes frescos y de primera calidad.

Ahora ya sabes qué darle de comer a un gato pequeño. Si tienes dudas sobre la cantidad de comida que necesita un gato bebé, ten en cuenta que los cachorros necesitan ingerir pequeñas dosis de alimento repartidas en muchas tomas a lo largo del día.

Para evitar que se empache, procura ofrecerle comida solo cuando le corresponda. Eso sí, es importante que tenga siempre a su disposición un cuenco lleno de agua limpia y fresca.

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